El verano se acerca rápidamente. Con él llegan el clima cálido, las vacaciones escolares, las barbacoas, las piscinas y la diversión bajo el sol. Sin embargo, para muchos fabricantes, los calurosos meses de verano traen consigo desafíos no tan divertidos para los sistemas de aire comprimido.
Al igual que cualquier electrodoméstico, los compresores requieren un mantenimiento regular. Las calderas necesitan una puesta a punto antes de que llegue el invierno, y los aires acondicionados necesitan una revisión antes de que las temperaturas exteriores comiencen a subir. Un poco de mantenimiento preventivo con el cambio de estación puede evitarle a una empresa tiempos de inactividad y dolores de cabeza más adelante en la temporada.
Los compresores no son una excepción.
El desafío durante el clima cálido es cómo mantener fresca la sala de compresores cuando las temperaturas continúan subiendo. Para los compresores, la diversión bajo el sol significa condensación, sobrecalentamiento y trabajar más duro para obtener los mismos resultados. Cuando no se preparan adecuadamente para los calurosos meses de verano, los compresores tienden a hacer horas extra o a tomarse unas vacaciones "no planificadas".
Aquí tiene nuestra lista de las principales formas de preparar su compresor para las altas temperaturas durante los meses de verano.
- Revise el aceite. El calor excesivo tiende a degradar la mayoría de los aceites para compresores, lo que requiere cambios más frecuentes. Cambiar el aceite/fluido según el programa establecido mantiene la viscosidad adecuada para una mejor lubricación y elimina la humedad, los ácidos y otros contaminantes. Asimismo, utilice nuestro análisis de aceite para determinar el estado del mismo. El muestreo de aceite debería formar parte de cualquier programa de mantenimiento, un motivo más para recurrir a un Distribuidor calificado para el cuidado de su sistema.
- Compruebe la ventilación. Una ventilación adecuada ayuda a la eficiencia del compresor y a mantener baja la temperatura de funcionamiento. Coloque un termómetro en la sala de compresores para medir la temperatura ambiente de la sala. Si la temperatura supera los 100 °F (37,8 °C), suministre más aire fresco a la sala. Considere la posibilidad de añadir conductos para expulsar el calor de escape de la sala. Las temperaturas de funcionamiento más altas también provocan fallos prematuros en el aceite.
- Examine el tanque de almacenamiento. Con la humedad adicional en el aire debido a las temperaturas más altas, si el drenaje del tanque de almacenamiento no funciona correctamente, podría llenarse de agua en lugar de almacenar aire. Además, asegúrese de que el manómetro y la válvula de alivio de seguridad del tanque funcionen correctamente, y de que el tanque no esté en la trayectoria del flujo de escape. Calentar el tanque solo volverá a calentar el aire comprimido y reducirá la separación de humedad.

- Compruebe el sistema de fluidos. Para garantizar un enfriamiento y una lubricación adecuados, y evitar paradas imprevistas, asegúrese de que no haya obstrucciones en la circulación de fluidos del compresor. Esto incluye mantener los intercambiadores de calor libres de polvo y residuos. Un intercambiador de calor obstruido provocará un sobrecalentamiento muy rápidamente.
- Mantenga la presión, el caudal, la calidad y la temperatura del agua. Resulta beneficioso supervisar y mantener la presión, el caudal, la calidad y la temperatura del agua utilizada en el refrigerador para evitar el sobrecalentamiento. Asegurarse de que no haya problemas con el suministro de agua de refrigeración en compresores refrigerados por agua ayuda a mantener las temperaturas de funcionamiento dentro de los rangos adecuados.
- Examine periódicamente los drenajes. Es fundamental despejar bloqueos o residuos para asegurar que puedan soportar el caudal de agua adicional resultante de la condensación. Compruebe que todos los drenajes de los tanques, secadores y filtros funcionen correctamente. Ajuste la configuración del temporizador en los drenajes temporizados o, si utiliza drenajes manuales, asegúrese de revisarlos periódicamente.
- Revise el armario eléctrico. La suciedad y el polvo pueden formar una capa aislante y acumular calor en los componentes eléctricos. Tome las precauciones adecuadas al limpiar el armario eléctrico.
- Limpie los filtros. La suciedad, el polvo y los residuos pueden obstruir los filtros y aumentar la temperatura de funcionamiento del compresor. Limpiar los filtros asegura que los componentes eléctricos funcionen correctamente y mantiene el aceite limpio durante más tiempo.
- Realice el mantenimiento del equipo de tratamiento de aire. La mayoría de los equipos de tratamiento de aire tienen una capacidad nominal de 100 psig en la entrada, 100 °F (37,8 °C) de temperatura de entrada y 100 °F (37,8 °C) de temperatura ambiente. Un incremento en cualquiera de estas condiciones puede reducir significativamente la capacidad de su equipo durante los calurosos meses de verano. Asegúrese de que el secador reciba el aire más frío posible, confirme que el condensador esté limpio y pida a un técnico de refrigeración certificado que conecte un juego de manómetros para verificar las presiones adecuadas del circuito de refrigerante y comprobar el nivel de refrigerante.
No espere a que el calor y la humedad provoquen complicaciones en su aire comprimido. Tome medidas ahora y evite costosos tiempos de inactividad por interrupciones en la producción y llamadas caras de servicio de emergencia.
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